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El cuidado y la higiene de los caballos miniatura es fundamental para lograr que nuestros animales gocen de una perfecta salud y un estado físico. Esta raza única de caballos necesita de toda nuestra atención, dotando a su entorno de los elementos adecuados en cuanto a espacio, salubridad y cuidado.

Hoy en nuestro blog Canal Zotal queremos profundizar acerca de la adquisición, cría y cuidado necesario de esta raza tan particular de caballos.

¿Qué es un caballo miniatura?

En primer lugar nos gustaría explicaros, para aquellos que desconocen a este animal, qué es un caballo en miniatura y sus singularidades.

Como su propio nombre indica se trata de una raza de caballo cuyo tamaño es mucho más pequeño, que el de los caballos que habitualmente acostumbramos a ver de tipo ligero o de silla.

Un caballo ligero o de silla tiene una altura habitualmente de entre 142 cm y 163 cm, los ponis tienen una alzada que va desde los 110 cm hasta los 148 cm, mientras que los caballos miniatura no acostumbran a exceder los 86 cm de alzada.

Origen de los caballos miniatura

Estos animales, tal y como hemos comentado, son una raza por sí mismos, no se trata de un poni ni de un caballo ligero con enanismo. Para localizar su origen debemos remontarnos a la Europa de hace más de 300 años.

En las Islas Shetland, Escocia, encontramos la primera línea de origen de estos caballos. La mezcla de los caballos Shetland con los ponis Dale de la región van a propiciar el nacimiento de una de las castas más pequeñas de caballos del mundo.

La intervención humana en la selección y cría de estos animales derivó, con el paso de los años, a la consolidación de unas líneas de raza propias.

Una de las razas más reconocidas a nivel mundial es la Falabella. Esta raza de caballo miniatura tiene la misma conformación ósea y estructural que un caballo ligero o de silla, pero en pequeña escala. La alzada oscila entre los 70 y los 85 centímetros y puede alcanzar los 70-80 kilos de peso.

Las crines de la raza miniatura Falabella son muy pobladas, sedosas y largas. Predominan el color negro, castaño o tordo.
Su origen geográfico está ubicado en Argentina y los podemos encontrar en cualquier parte del mundo, debido a su fácil adaptación al medio.

Para obtener mayor información acerca de las razas de caballos miniatura se puede visitar el sitio web de la American Miniature Horse Association. Una de las asociaciones más activas y con mayor prestigio en el mundo de los caballos miniatura.

Imagen de caballo miniatura en el post Cuidados e Higiene de los Caballos Miniatura | Zotal

La cría, el cuidado y la higiene de los caballos miniatura

El caballo miniatura requiere de una serie de acondicionamientos, como en la cría de cualquier animal. Podemos diferenciar dos tipos de cría:

  • Cría a corral: La cría del caballo se produce en un entorno cerrado, con sombra suficiente, empastado y que proporcione la suficiente cantidad de agua al animal. El espacio no puede ser inferior a los 20-30 metros por animal.
  • Cría a campo: Si la explotación lo permite, los animales vivirán y criarán en espacios abiertos. Deberán disponer de sitios adecuados para el descanso, así como tener suficientes sombras y fuentes de agua para su hidratación. La densidad de población recomendable es de 0,5 /1,5 caballos por hectárea.

Una vez hemos establecido la tipología de recinto en el que vamos a tener a nuestros animales, debemos plantearnos los cuidados y la higiene de los caballos miniatura a fin de mantener a nuestros animales sanos y en perfectas condiciones.

Imagen de caballo miniatura corriendo con perro bull terrier en la playa, en el post Cuidados e Higiene de los Caballos Miniatura | Zotal

Desinfección de cuadras y limpieza de caballos miniatura

Si nuestros animales están en una cuadra debemos tener en cuenta una serie de medidas de higiene y cuidado, tanto para las zonas en las que están los animales como para las zonas en las que podemos almacenar su alimento, como los graneros.

Desinfección de la cuadra

Para una correcta desinfección e higiene de las cuadras debemos mantener una rutina de mantenimiento severa, afín de evitar la proliferación de insectos y bacterias que pueden afectar a la salud del caballo miniatura.

La primera fase de la limpieza de la cuadra será eliminar los residuos sólidos. La acumulación de comida en mal estado y defecaciones de los animales es un foco habitual de enfermedades.

Para ello deberemos retirar los residuos sólidos con herramientas de cepillado y agua a presión, de este modo eliminaremos los restos más notables de suciedad, podemos ayudarnos de productos detergentes como PREVIO® Quat.

Este detergente proporciona un extra de limpieza en las superficies más difíciles, gracias a su nivel de concentración especialmente indicado para la limpieza de restos orgánicos.

Su aplicación es muy sencilla, a través de un lanza espuma o espumógeno al 2% o diluido en agua en concentraciones de 0,5% – 3% según la carga de suciedad presente.

Una vez hemos dejado secar podemos complementar la limpieza con un desinfectante vitricida tipo SANITAS® Forte Vet, de este modo obtendremos una desinfección total de las instalaciones.

Es importante recordar que se debe proceder a la limpieza de todas las zonas de la instalación, pasillos, rampas y accesos incluidos, no únicamente donde descansa el animal.

Limpieza e higiene de los caballos miniatura

Los cuidados de los caballos miniatura no difieren mucho de los que necesitan sus semejantes de mayor envergadura.
Debemos considerar que no es recomendable que un adulto monte un caballo miniatura, ya que su estructura musculoesquelética puede ser dañada.

Muchos de estos caballos miniatura son perfectos para el trabajo en terapias de salud, por lo que también deberá considerarse la función del animal para aplicarle la limpieza adecuada.

La limpieza del caballos miniatura es recomendable realizarla fuera de las cuadras. Proporciona al animal mayor tranquilidad y además ayuda a evitar que en el interior del recinto se produzcan acumulaciones de agua, que estancadas deriven en focos de contaminación.

Debemos eliminar la suciedad superficial con un cepillo prestando especial atención a las crines. En algunas razas de caballos miniatura, como la Falabella, las crines tienen una textura sedosa y son muy tupidas, por lo que requieren especial atención para evitar enredos o acumulación de suciedad.

Una vez hemos eliminado la suciedad superficial procederemos a enjabonar y aclarar a nuestro caballo. Es aconsejable no enjabonar la cabeza del caballo ya que puede producir irritación en los ojos y al tratarse de una parte sensible de nuestro animal, tener graves consecuencias.

Cuando hayamos procedido al aclarado, deberemos secar al animal, especialmente si son épocas de bajas temperaturas.

Descarga aquí la ficha informativa de PREVIO Quat