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El agua es el nutriente más importante para el ganado. Los animales, al igual que los seres humanos, pueden vivir periodos largos sin comida. Sin embargo, sin agua, pueden morir en cuestión de días. Lamentablemente, tanto la calidad como la cantidad del agua que se le proporciona al ganado son frecuentemente descuidadas. De esta forma, en este artículo averiguamos la forma en la que hay que proceder a la hora de la desinfección de bebederos de vacas.

El agua

El agua está involucrada directa e indirectamente en cada proceso fisiológico. Es un medio de transporte de nutrientes, material de desecho, hormonas y otros mensajeros químicos, también para el alimento a través del tracto gastrointestinal. Además, juega un rol muy importante en la regulación de la temperatura corporal, actúa como lubricante en las coyunturas del esqueleto y es un componente de muchas reacciones químicas básicas. Muchas veces se invierte más tiempo y esfuerzo en el análisis de hongos, algas, etc en las raciones de comida, y no tenemos en cuenta el ingrediente de mayor importancia por volumen consumido por nuestros animales: el agua.

De esta forma, nos podemos asegurar de una calidad óptima del agua mediante un análisis que nos indique el pH exacto, evitando así futuras incidencias. En cualquier caso, es muy recomendable realizar, al menos una vez al año, una analítica en laboratorio de las propiedades químicas y microbiológicas del agua de la que se suministra la explotación. El dato de pH es sólo una medida rápida para detectar problemas serios de la misma.

Cuál debe ser el pH idóneo del agua

La concentración de iones de Hidrógeno en el agua determina el nivel de pH. Un valor pH de 7 indica agua “neutral”. Con valores menores que 7, son cada vez más ácidas, y con valores mayores que 7, cada vez más alcalinas. Así, la mayor parte de las aguas entran en un rango de 6.5 a 8.5, considerándose aceptable.

Para detectar el pH de tus abrevaderos, puedes utilizar un medidor de pH o papeles tornasol. Es importante medir el nivel de pH del agua, pues provee información sobre una posible contaminación de tus animales.

Los abrevaderos

Cuando tenemos una granja o algún tipo de explotación ganadera, hay que prestar especial atención al abrevadero. Las explotaciones ganaderas, en particular las que dedican su actividad a la producción intensiva de carne, leche o huevos -en este caso, las vacas entrarían en las dos primeras-, están sometidas a la amenaza que supone la entrada y difusión de agentes patógenos. Esto supone una fuente de riesgos para otras especies animales e incluso para el ser humano, si el agente responsable es zoonótico.

La limpieza como paso previo

La limpieza y la desinfección son dos fases inseparables en la higiene de las explotaciones ganaderas. En este tipo de explotaciones es habitual que las paredes, techos y suelos sean de superficie rugosa, que las temperaturas sean bajas y que haya abundancia de materia orgánica, que representan factores limitantes para la acción de los desinfectantes. Por ello, la limpieza previa a la desinfección de los abrevaderos es crucial.

Asimismo, es importante definir otra serie de requisitos para el caso de las explotaciones con producción de leche, respecto a la limpieza y desinfección de equipos de ordeño, locales de almacenamiento de leches, superficies, recipientes y cisternas en contacto con la leche. También se debe mantener una perfecta higiene para el ordeño, garantizando la limpieza previa de los pezones (con productos autorizados), ubre y partes contiguas.

Tras haber realizado la limpieza del abrevadero, hay que dejar que se sequen. El secado reduce la contaminación.

La desinfección y los desinfectantes

La desinfección es el proceso por el cual se eliminan microorganismos patógenos mediante agentes químicos o físicos. De este modo, podremos prevenir a nuestros animales de enfermedades infecciosas, para incrementar y mejorar la producción y calidad de los productos de origen animal.

Por otro lado, la elección del desinfectante es importante. Desde Zotal, una recomendación totalmente adecuada puede ser PREVIO® Diox, un desinfectante de amplio espectro (virus, bacterias, hongos…) para el tratamiento del agua de consumo humano y animal. Asimismo, desinfecta los sistemas de almacenamiento y distribución de agua, eliminando también el biofilm y las algas, evitando, además, la aparición nuevamente de los mismos. Tiene una alta rapidez de acción, por lo que disminuye los tiempos de contacto y buen comportamiento en presencia de materia orgánica.

La cloración del agua es importante para mantenerla libre de contaminantes microbianos. Si una vaca consume agua contaminada, será más propensa a enfermarse. Bajo estas condiciones, la importancia de la cloración del agua resulta más evidente: reduce la transmisión de enfermedades como la Salmonella, E coli y Coccidiosis, remueve algas y microorganismos de los estanques y abrevaderos. PREVIO® Diox, al tratarse de una preparación de dióxido de cloro, es un compuesto ideal para este tipo de situaciones.

Así, un desinfectante ideal debe ser:

  • Soluble en agua
  • De amplio espectro
  • Activo en presencia de materia orgánica
  • Estable
  • No tóxico ni generar sustancias tóxicas en contacto con otros materiales o con materia orgánica
  • De rápida acción
  • Con acción residual
  • Penetrante
  • Compatible con todos los materiales
  • Que no afecte al medio ambiente.

Conclusiones

Una vez definidos los principales y más comunes tratamientos de agua en ganadería, hay que tener en cuenta que para determinar cuál de todos es más eficaz, es necesario realizar una analítica previa (pH del agua) y estudiar cada caso de manera individual atendiendo a los factores externos que puedan afectarle.

El agua es uno de los elementos indispensables en el proceso alimentario, y como tal, el ganadero debe prestarle constante atención en sus explotaciones.

Te recordamos, además, nuestros consejos para mantener limpio los bebederos en granjas.