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Los hongos pueden afectar a nuestros animales generando toxinas que afectan a distintas zonas del cuerpo. Hoy te contamos en detalle cuáles son las principales enfermedades fúngicas, qué efectos produce en distintas especies animales y cómo prevenir su aparición con productos fungicidas.

Cómo afectan los hongos a los animales

Antes de referirnos a las enfermedades más comunes en cada tipo de animal doméstico, es importante explicar qué es la micosis, ya que muchas de las dolencias que mencionaremos tienen que ver con ellas. Se define “micosis” como una enfermedad infecciosa producida por hongos y que puede afectar a cualquier parte del cuerpo, tanto de animales como de vegetales, como pueden ser la tiña o la candidiasis. El uso de fungicidas puede ayudar a prevenir la aparición de este tipo de enfermedades.

También podemos encontrar las  micotoxinas, que son tóxicos producidos por distintos hongos que crecen en las plantas, principalmente en los cereales. Cuando los animales comen estas plantas, las micotoxinas provocan un efecto tóxico que puede manifestarse a través de distintos síntomas clínicos, en función de la zona del cuerpo que se vea afectada.

Te contamos algunas de las principales enfermedades fúngicas que puedes encontrar en los animales domésticos:

En el caso de los perros y los gatos, podemos hablar de la dermatofitosis, una infección producida por los hongos dermatofitos que afectan a la piel y a las uñas. Se suele manifestar a través de alopecia e inflamación de la piel en la zona afectada, en ocasiones también pueden aparecer costras.

Otra enfermedad que puede afectar a los perros es la otitis por levaduras. Normalmente este tipo de infecciones son tratadas por los veterinarios con productos antibióticos, antiinflamatorios y antifúngicos y en la mayoría de los casos el perro se cura. Cuando la otitis se complica, puede llegar a convertirse en otitis crónica en la que existe un incremento importante del nivel de levaduras en el oído. Por otro lado, el Pneumocystis carinii puede provocar neumonías y alteraciones pulmonares graves.

Si hablamos de gatos, además de la dermatofitosis, podemos mencionar la criptococosis. Se trata de una infección micótica sistémica y los animales pueden contraerla por inhalación, pasando de las vías respiratorias a la sangre y al sistema linfático. Algunos de sus signos clínicos son la aparición de sinusitis o rinitis, que pueden manifestarse a través de estornudos, ronquidos, dificultad respiratoria o secreción de mucosidad o sangre. Esta enfermedad puede manifestarse en distintas zonas del animal, por ejemplo, cuando afecta a la piel pueden aparecer lesiones cutáneas o subcutáneas.

Si nos centramos en el ganado bovino, el contagio por Cryptococcus puede producir mastitis especialmente graves, ya que provocan la destrucción del tejido mamario, lo que complica la producción de leche, incluso cuando la enfermedad ha sido tratada. En bovinos, la criptococosis produce cuadros pulmonares graves.

En aves, la falta de higiene, los alimentos contaminados con micotoxinas y el estrés puede favorecer la aparición de Aspergilosis, que también afecta al sistema respiratorio. También pueden darse casos de Candidiasis, una enfermedad provocada por la levadura Candida albicans que afecta al tracto alimentario. Las lesiones se pueden detectar en el esófago, el buche y puede producir mucosidad.

Los caballos también pueden sufrir enfermedades fúngicas como la artritis por levadura, que normalmente se contagia a por la contaminación de heridas. Conviene estar pendientes del comportamiento de animal, sobre todo en los casos de ejemplares que acudan a competiciones deportivas.

Fungicidas para proteger a tus animales

Algunos de los principales fungicidas con los que podemos combatir la aparición de hongos en los recintos ganaderos son los siguientes:

Sanitas Neozital: el ácido peracético le da a este producto la capacidad de desinfectar espacios y eliminar distintos tipos de bacterias, hongos y virus del espacio tratado. Además, se trata de un producto biodegradable que no genera residuos contaminantes para el medio ambiente. Su uso está recomendado tanto para instalaciones ganaderas y perreras, como  para la desinfección de utensilios y maquinaria de trabajo.

Para la desinfección de utensilios puede utilizarse diluido en agua al 0,5%, a continuación,  sumerge los utensilios,  deja actuar unos 30 minutos el producto y después enjuaga con abundante agua.

Si prefieres utilizarlo sobre superficies amplias, puedes distribuirlo por pulverización o cepillado. Se puede aplicar en un recinto en el que se encuentren los animales, pero intentando evitar el contacto directo del producto sobre la piel del ganado. Una vez aplicado el producto solo tendrás que esperar a que se seque.

Fumigari Advanced: este producto funciona por combustión y el recinto tratado debe estar completamente vacío antes de su uso. Su ingrediente desinfectante, el ácido glicólico, actúa sobre levaduras, mohos y bacterias que se encuentran en el espacio tratado.

Sanitas Procsan: fungicida, bactericida y virucida que actúa eficazmente contra un amplio número de hongos, bacterias y virus. Se puede usar diluido en agua en concentraciones de entre 0,5 y un 4%, en función del tipo de microorganismo que se quiera eliminar. Una vez pulverizado el producto, deberá dejarse al menos 15 minutos para que actúe sobre la superficie tratada.

Sanitas Forte Vet: se trata de un fungicida y desinfectante de amplio espectro que actúa con excelentes resultados incluso utilizando dosis muy reducidas. Para aplicarlo en locales y recintos, puedes diluir el producto en las siguientes proporciones:

  • 1:300 para desinfecciones rutinarias, serían 25 ml de producto por cada 10 l de agua.
  • 1:250 para desinfección normal, 40 ml de Sanitas Forte Vet por cada 10 l de agua.
  • 1:150 para desinfección estricta, es decir, 100 ml de producto por cada 10 l de agua.

Zotal G: es un fungicida, desodorizante y desinfectante que actúa muy bien ante la presencia de materia orgánica, acabando con gérmenes, hongos y eliminando los malos olores. Puedes utilizarlo diluido en agua al 5%. Se recomienda utilizar sobre espacios donde puedan concentrarse bacterias para desinfectarlos adecuadamente.