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Recientemente el Servicio de Sanidad Animal declaraba nuevos focos de Fiebre del Nilo Occidental en la provincia de Sevilla y estamos viendo en las noticias cómo esta enfermedad está afectando a países como México o Serbia, con 25 personas afectadas en lo que va de año en el país europeo.

¿Qué es La Fiebre del Nilo Occidental?

Es una enfermedad causada por un virus, el WVN o Virus del Nilo Occidental que crece y se propaga través de las aves, que infectan a los mosquitos que las atacan y estos a su vez la ropagan a otras aves, a humanos y al ganado equino, causándoles esta enfermedad, que se caracteriza por provocar Encefalitis tanto a las personas como a los caballos.

Muchos la sufren sin apenas tener síntomas, pero un 20% de los que la padecen, sufren un proceso gripal intenso y un 1% puede desarrollar una encefalitis (que es una inflamación del cerebro) o una meningitis, con unas tasas de mortandad del 10% sobre los afectados de esta meningitis.

En humanos, los que más sufren sus síntomas son las personas mayores.

Además, en épocas de lluvias hay que extremar la alerta si se producen focos, dado que el mosquito se reproduce en hábitats húmedos, charcos y aguas estancadas.

¿Qué debemos tener en cuenta si trabajamos con caballos y cómo debemos protegerlos?

En primer lugar, es obligatorio desinsectar los transportes de caballos y usar en el animal repelente para mosquitos.

Dado que debemos tratar a caballos, recomendamos utilizar un repelente como Parasital Loción Repelente es un buen aliado contra ellos aplicado a los caballos: El producto contiene un gel fijador que se adhiere al pelo del animal y le protege de todo tipo de insectos durante 15 días. Su composición a base de elementos naturales ha sido testada en laboratorio, dando unos excelentes resultados tanto de eficazia como de falicidad y seguridad de uso.

¿Y en el caso de los seres humanos?

Para las personas que trabajan con caballos y se exponen a zonas sensibles y cercanas a donde se producen estos brotes, recomendamos llevar puesta la pulsera Parasital durante la exposición y también la recomendamos durante todo el día para el resto de la polbación del entorno, especialmente en el caso de las personas mayores, dado que son el grupo de más riesgo entre los afectados.

Y si estamos en zonas con focos operativos, recordemos vigilar las aguas estancadas, tratarlas en el caso de que sea posible (piscinas y fuentes) y renovarlas (fuentes).