Archivos

Los rodenticidas, más popularmente conocidos como raticidas, son la forma de denominar los diferentes sistemas empleados para la prevención y eliminación de plagas de roedores.

Ratas de alcantarilla, negras de campo, ratones, topillos…, forman parte de la familia de los roedores que contaminan los alimentos, transmiten enfermedades a las personas, dañan cosechas y perjudican viviendas y estructuras en general. Estos daños ocasionan, entre otros, la necesidad de combatir este tipo de plagas pero también la adoptar medidas de prevención/control de plagas de roedores tanto en hogares como en negocios.

A lo largo de la historia se han desarrollo diferentes métodos para el control y eliminación de los roedores, rodenticidas, que van desde sistemas mecánicos y físicos, como las trampas que pueden resultar efectivas a pequeña escala o en situaciones concretas, hasta el uso de químicos, más indicado para combatir plagas. Este último grupo son los conocidos pesticidas empleados para prevenir, repeler o eliminar la presencia o acción de los roedores, en cualquier medio.

¿Qué tipos de rodenticidas o raticidas podemos emplear?

El uso de un rodenticida u otro dependerá de varios factores como la superficie a controlar o la cantidad de roedores. A groso modo, podemos clasificarlos en dos grupos para identificar cuál estaría más indicado dependiendo de cada caso en concreto, rodenticidas mecánicos y rodenticidas químicos.

Rodenticidas mecánicos

Cola adhesiva anti-roedores

Es una cola compuesta de resinas sintéticas muy eficaz para atrapar ratones y que presenta un uso muy fácil. Lo único que hay que hacer es aplicarla sobre un soporte, como cartón o papel, y colocarla en las zonas de paso de los roedores, que se quedarán pegados al pasar por ella. Al no ser toxico se puede usar sin ningún peligro en todo tipo de situaciones. Por contra,

Trampas encoladas

Se trata de un sistema muy práctico para el control de pequeños roedores en el hogar, restaurantes, sótanos, comercios, etc. Son trampas con cola no tóxica que permite atrapar también cucarachas y otros insectos sin usar ningún veneno.

Cepos

Los cepos o trampas tradicionales constituyen una solución práctica y efectiva ante situaciones puntuales y a pequeña escala. Pueden estar fabricados en diferentes materiales como el plástico o el metal. Actualmente presentan diseños muy novedosos con una alta sensibilidad y con sistemas para fijar el cepo a la superficie donde se coloque.

Portacebos

Son cajas que contienen cebos para ratas y ratones y que están fabricados en material plástico resistente a la intemperie, por lo que están también muy indicados para el exterior. Los portacebos disponen de una tapa de fácil apertura gracias a su llave de seguridad, por lo que minimiza el riesgo de acceso y accidentes en niños y animales domésticos. Además, protegen los cebos de la luz y de las inclemencias climáticas, lo que prolonga sus propiedades y apetencia de cara a los roedores, que además se sienten más atraídos por poder comer el cebo en su interior.

Todos estos rodenticidas, como comentábamos al inicio, se encuentran dentro del grupo de mecanismos físicos empleados para prevenir y combatir la presencia de roederos de un modo cómodo y sencillo, pero a una escala menor y en situaciones puntuales.

En una próxima entrada profundizaremos en el grupo de rodenticidas químicos, productos compuestos por sustancias anticoagulantes, que llegan a acabar con los roedores incluso en una sola ingestión.

Para más información sobre estos productos podéis contactar con nosotros en este enlace, contactar con Zotal.