Archivos

Las enfermedades de los conejos se pueden deber a distintos agentes como parásitos, bacterias, hongos, virus, e, incluso, factores genéticos que pueden ser heredados, causando enfermedades diversas.

Este tipo de enfermedades pueden derivarse de una mala alimentación del animal, en el caso de conejos en granjas, que se encuentren en jaulas con condiciones inadecuadas, higiene incorrecta, estrés o temperaturas excesivas, por heridas mal curadas o por comer comida en mal estado.

La higiene, limpieza y vacunación son dos aspectos fundamentales a la hora de prevenir la mayoría de las enfermedades de los conejos.

Enfermedades de los conejos originadas por virus

Como su propio nombre indica, existen enfermedades que afectan a los conejos, cuya infección es provocada por un virus. Dentro de esta clasificación encontramos enfermedades tales como:

Mixomatosis

La mixomatosis, vulgarmente conocida como tomatosis, es una enfermedad vírica infecciosa que afecta a los conejos, así como a la liebre ibérica. Está causada por el Myxoma virus.

Su sintomatología se caracteriza por una hinchazón en la piel y en las membranas mucosas, que se suele localizar en la cabeza y zonas genitales. Esta enfermedad suele evolucionar a una conjuntivitis aguda que a veces se puede llegar a convertir en ceguera.

El comportamiento del conejo se vuelve apático, pierde el apetito y en ocasiones puede desarrollar fiebre. Es una enfermedad con gran mortalidad y la muerte se suele producir a los 13 días de la contracción de la enfermedad.

En Europa se transmite por artrópodos chupadores de sangre como la pulga.

Fiebre hemorrágica

La enfermedad hemorrágica del conejo (EHC) o fiebre hemorrágica es una enfermedad viral extremadamente contagiosa, con una alta mortalidad que puede afectar tanto a conejos domésticos como silvestres de la especie Oryctolagus cuniculus.

Los conejos pueden contagiarse de esta enfermedad por vía oral, nasal o conjuntival, su periodo de incubación va de 1 a 3 días y la muerte puede ocurrir entre las 12 y las 36 horas después de haber presentado fiebre.

Otros síntomas de esta enfermedad son anorexia, apatía, signos nerviosos, convulsiones y hemorragias nasales.

Rabia

Estando ya prácticamente erradicada, la rabia en conejos es una enfermedad que no tiene cura. La única forma de prevenirla es la vacunación anual. El conejo infectado por este virus puede permanecer asintomático durante un periodo variable de incubación, pero una vez comienza la sintomatología no se puede evitar su posterior muerte. Existen dos tipos de rabia:

Rabia furiosa

Cuando el virus de la rabia provoca encefalitis, lo primero que se presenta es un cambio en el comportamiento del animal. Aquellos conejos que eran tímidos y cariñosos se volverán hostiles y agresivos, llegando a atacar o morder a otros seres vivos con el peligro de transmitir la enfermedad. Este periodo de agresividad también se puede ver alternado por periodos de depresión. El animal enfermo también puede tener afectados los músculos faciales, dificultando su alimentación, y pueden presentar convulsiones. Cuando los músculos respiratorios se ven afectados, finalmente el animal muere.

Rabia paralítica o muda

Los conejos afectados se presentan deprimidos y muy dóciles, en estos casos la cara, garganta y cuello se paralizan, dejando la boca abierta y la lengua colgando.

El animal es incapaz de alimentarse, babeando constantemente, hasta que la parálisis afecta a las patas traseras, después al cuerpo completo, hasta que provoca el coma y muerte del conejo.

 

Enfermedades de los conejos cuyo origen son bacterias u hongos

enfermedades de los conejos por bacterias y hongos

Estas enfermedades tienen su origen cuando el conejo entra en contacto con la bacteria u hongo que las causan.

Pasterelosis

Esta enfermedad puede ser producida bien por la bacteria Pasteurella o por la Bordetella. Dicha bacteria se encuentra en el polvo del alimento seco que ingieren los conejos, por el clima o por el estrés. Sus síntomas son los estornudos, ronquidos y mucosidad nasal.

Normalmente, los antibióticos suelen terminar con esta enfermedad.

 

Neumonía

Los síntomas pueden ser similares a la anterior con la diferencia de que la neumonía es una infección bacteriana más grave que puede llegar a afectar a los pulmones. También es tratada por antibióticos.

Tularemia

Esta enfermedad bacteriana es muy grave pero no presenta síntomas, el animal afectado deja de comer y solo puede ser detectada mediante pruebas de laboratorio. El animal puede morir por inanición.

Abscesos generalizados

Son bultos bajo la piel que se llenan de pus y son provocados por bacterias. Para eliminarlos, así como la infección que provocan, se debe acudir al veterinario y realizar curas diarias.

Conjuntivitis e infecciones oculares

Producidas por bacterias en los párpados, provocan que los ojos se inflamen, pudiendo llegar a quedarse pegados y producir pus.

Pododermatitits o callos plantares

Se da cuando el ambiente donde habita el conejo es húmedo. Se producen heridas en las patas del conejo que se acaban infectando con bacterias que acaban produciendo la pododermatitits, también conocida como la enfermedad de los tarsos ulcerados.

Tiña del conejo

La tiña del conejo es producida por un hongo en la piel que se reproduce a gran velocidad por esporas. Es difícil controlar su contagio y se muestra porque el animal presenta zonas de forma redondeada sin pelo o con costras por la zona de la cara.

Enfermedades del oído medio y del oído interno

Son provocadas por bacterias y afectan al equilibrio del animal. Suele manifestarse cuando la enfermedad está avanzada, por ello los tratamientos no suelen ser efectivos.

Coccidiosis

Es producida por unos microorganismos denominados coccidios, que atacan desde el estómago hasta el colon. Estos microorganismos viven estables dentro del sistema digestivo del conejo, pero sus niveles se pueden ver afectados provocando esta enfermedad cuando el animal está estresado o tiene las defensas bajas.

Se manifiesta con una pérdida de pelo, exceso de gases y diarreas continuas y trastornos digestivos.

Es una de las enfermedades que más mortalidad produce en conejos.

Enfermedades de origen parasitario externo

Los parásitos externos más comunes que pueden provocar enfermedades en los conejos son:

Sarna

La sarna es una enfermedad de origen parasitario, producida por ácaros que pueden llegar a formar túneles en las diversas capas de la piel del conejo. En nuestro artículo sobre cómo afecta la sarna a los conejos explicamos la sintomatología, los tipos de sarna, así como sus tratamientos.

Pulgas y piojos

Las pulgas y los piojos pueden causar un rascado excesivo, produciendo prurito. Además de este síntoma, tanto las pulgas como los piojos son parásitos que se alimentan de sangre pudiendo además ser transmisores de otras enfermedades de mayor gravedad como la mixomatosis.

Enfermedades provocadas por parásitos internos

Las enfermedades provocadas por parásitos internos se suelen dar en conejos cuando este tipo de parásitos se alojan en el aparato digestivo de los animales. Un ejemplo de estas enfermedades es:

Diarreas

Son muy frecuentes en conejos de cualquier tipo de edad, sobre todo cuando son pequeños. Puede deberse a un cambio brusco en su alimentación o a no haber lavado bien los alimentos antes.

Para evitarlas basta con ir mezclando la dieta antigua con la que se pretende introducir y con lavar correctamente los alimentos.

Infección por coliformes

Esta infección es causada por parásitos como la Escherichia coli y su principal sintomatología es una diarrea continuada que puede acabar con la vida del animal si no es tratada a tiempo.

 

Enfermedades hereditarias de los conejos

También existen enfermedades de origen genético, la más común es la siguiente.

Sobrecrecimiento dental o malformación de acortamiento de la mandíbula superior y/o inferior.

Esta enfermedad de origen hereditario es producida por un crecimiento excesivo de los incisivos superiores o inferiores, que provoca un desplazamiento hacia atrás de la mandíbula o el maxilar debido al espacio reducido.

Este tipo de enfermedad provoca que el conejo no pueda alimentarse bien, pudiendo llegar a morir por inanición si no se acude al veterinario para que le recorten o limen los incisivos.

 

Otras enfermedades de los conejos

otras enfermedades de los conejos

Otras enfermedades que pueden presentar los conejos pueden ser:

  • Estrés por sentirse solos, por falta de espacio para vivir, por una mala alimentación, etc.
  • Resfriados si están expuestos a corrientes de aire y a humedad.
  • Inflamaciones y heridas supuradas en la piel.
  • Invaginación de los párpados, lo que provoca que los párpados se doblen hacia dentro, pudiendo provocar ceguera.
  • Pérdida de pelo e ingestión del mismo que puede deberse al estrés o a la falta de nutrientes en su alimentación.
  • Orina rojiza, lo cual es un síntoma de un déficit en la alimentación del conejo. Esta enfermedad no debe confundirse con orina en la sangre ya que este síntoma es más grave y requiere una actuación inmediata.
  • Cáncer, el más común entre los conejos suele ser el de genitales y se presenta tanto en hembras como en machos.
  • Obesidad, siendo muy frecuente en conejos domésticos.
  • Golpe de calor, ya que los conejos están más acostumbrados al frío que al calor y temperaturas superiores a los 30ºC son demasiado altas para ellos.

¿Cómo evitar estas enfermedades de los conejos?

Para evitar de forma efectiva enfermedades en los conejos es importante una buena higiene, una buena alimentación y un calendario de vacunación.

Para la limpieza y desinfección de granjas de conejos, desde Zotal recomendamos Virkon™ S, que sirve para eliminar virus, hongos y bacterias.

Conjuntamente con un veterinario es adecuado establecer un calendario de vacunación, así como revisiones periódicas, y, en caso de detectar algún síntoma o comportamiento extraño en el animal, acudir inmediatamente al especialista.

Desde Zotal esperamos que esta información haya sido de tu interés. Te invitamos a compartirla y a seguirnos en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter, y nuestro canal de YouTube.